Fiesta

sábado, 15 de noviembre de 2008

-Tienes que echarme una mano, dijiste

-¿Cómo?

-Quiero probar cosas un poco más liberales, pero hay que convencer a mi chico. Se que han reabierto un local liberal en Madrid, me gustaría ir con él, pero va a ser dificil convencerle. Seguro que se te ocurre una forma de probar algo distinto.

-Ummmm sí, claro que sí. ¿Por qué no organizas una cena en casa? Además ya sabes que viene ella uno de estos fines de semana. Hazla ese finde, y vamos ella, yo, tu chico y tus dos compañeras de piso. Seguro que somos capaces de pasarlo muy bien. Díselo a tus compañeras de piso, una de ellas te tiene ganas, seguro que hace porque todo salga bien.

Quedamos en que yo la recogería a ella y que vosotros ya estaríais esperándonos en casa. Los preparativos habían sido arduos, tus compañeras de piso hicieron casi todo el trabajo, pero para no levantar sospechas tú no podías más que entretener a tu chico, y yo aparecer poco por tu piso.

Ella venía vestida con un vestido por encima de la rodilla a rayas negras y blancas. Supongo que a nadie le diría nada, pero nosotros sí entendíamos el motivo y la gracia de las rallas. Yo iba con mis eternos vaqueros, negros esta vez, camisa negra, y para no desentonar, mi cazadora de piel negra. Fui a besarla en los labios como saludo, un 'pico', pero ella me esquivó y me dió sendos besos, cerca de los labios. 'No querras que empecemos tan pronto, ¿no? Ummmm me gusta esa chaqueta, ¿me la prestas? No llevo nada debajo y claro, con este frío madrileño se nota...'

Fuimos a tu casa. Ibas con el vestido blanco que sabes que me vuelve loco. '¡Hola peque! ¡Gracias por ayudarme a montar todo esto! Tu y las niñas os lo habéis currado. Por cierto, hablé con ella para ponernos de acuerdo en la ropa interior que íbamos a llevar, y la que llevo es exactamente igual a la que lleva ella.' En ese momento pensé algo así como... '¿Estas dos quieren que reviente el pantalón antes de la cena o qué? No, no son malas... son muy buenas haciendo lo que hacen... ufffff'

La cena fue divertida. Tu te sentaste con tu chico, yo entre tus compañeras de piso y ella. La conversación empezó con temas de trabajo, después pasó a cómo nos habíamos conocido y a partir de ahí fue subiendo de tono, cuando perdiste la virginidad, posturas favoritas, sitios raros donde lo has hecho... Una mano se posó en mi entrepierna. Era una de tus compañeras de piso. Hablaba con toda normalidad, mientras con su mano parecía inspeccionar el tamaño de lo que palpaba. Ni corto ni perezoso decidí devolverle el gesto, metiendo mi mano debajo de su minifalda, solo para comprobar que estaba mojada y no llevaba nada. ¡¡Os habíais puesto de acuerdo todas!!

Y de postre... plátano con nata. No se si tu chico había cogido ya de qué iba todo o aún pensba que era una cena de amigos como otra cualquiera. Pero si no lo había hecho empezó a sospechar al ver vuestra forma de comer el plátano. Parecía un concurso. Cogiste una cucharadita de nata para probarla. La cogiste con la lengua, de la forma más sensual que pudiste. Ella bromeó acerca de lo bien que venían para hacer prácticas de sexo oral, le puso un poco de nata en la punta y lamió el platano desde abajo, suavemente, con la punta de la lengua, hasta el extremo donde estaba la nata. Después lo introdujo entero en su boca, suave, lentamente, parecía disfrutar con cada movimiento que hacía, con los ojos cerrados, y acontinuación volvió a sacarlo con deleite, lentamente, ya sin nata. 'Ummmm me gusta tragarmela' dijo con un doble sentido que nadie dudó en interpretar.

Llegó la hora de la música. Tus compañeras de piso seleccionaron la música más sensual que tenían en su discoteca y empezaron a moverse. Tu chico no les quitaba ojo y le me miraste picarona. Sabía lo que significaba. Le sacaste a bailar y empezaste a rozarle, a acercarte, acariciarle, insinuarte. Tus compañeras de piso ya habían subido la temperatura del baile hasta límites insospechados, y empezaban a besarse y magrearse con descaro, especialmente si mirabamos tu chico o yo.

Con la excusa de ir al aseo me levanté hasta tu habitación y cogí una caja de condones que estaba donde tú y yo habíamos acordado que la dejarías.

Cuando volví al comedor ella ya no tenía las piernas cruzadas de forma modosita para evitar que se le viera lo que la falda ocultaba, y le costaba trabajo no empezar a masturbarse a juzgar por la cara de deseo con la que os miraba a vosotros cuatro. Tú besabas apasionadamente a tu chico mientras él pasaba la mano por tu culo. En ese momento debió darse cuenta de que no llevabas nada, al notar que no había nada bajo esa finísima falda, e introdujo la mano bajo ella. Viendo tus compañeras de piso esto dieron un paso más, se besaron, y una de ellas empezó a descender suavemente, bailando, flexionando las piernas con cuidado, besando en su descenso más de una zona erógena del cuerpo de su novia, acariciando otras con las manos, hasta quedar en cuclillas y levantarle su falda y besar directamente su sexo.

Desde mi posición el espectáculo era grandioso. Una de tus compañeras de piso en cuclillas, con las piernas abiertas, dejandome ver su sexo cuidado y depilado y mojado, mientras la otra, de espaldas a mi, tenía la falda subida, sostenida por las manos de su pareja, en cuclillas, que acariciaba la zona de su bajo vientre con la lengua volviendonos locos a todos con la visión.

Ella, como si hubiera entendido la señal subió tambien su falda y empezo a acariciarse, recorriendo su pierna en sentido ascendente desde la rodilla, mientras con la otra masajeaba el pecho. Se notaba la excitación, se mordía los labios, cerraba los ojos, y contenía su impaciente mano para largar un poco más las caricias.

Yo me limitaba a contemplar la escena, excitado, esperando a ver cuál iba a ser tu siguiente paso antes de hacer o decir nada.

Tu chico ya estaba fuera de control, debido a su excitacion. Le besaste y le paraste los piés cuando fue a morderte el cuello. Le empujaste suavemente acompañándolo de las palabras 'Vamos a jugar un poco'. Sacaste un biombo, parecía que lo habíais preparado a toda prisa a partir de unas cajas de cartón. 'Te vi viendo el otro día una página que publiqué en mi web sobre los Glory Holes, este biombo hará el servicio. Tranquilo, no vamos a hacer nada raro, solo te la chuparé yo, pero el juego es divertido, y al no verme es morboso...' Tus compañeras de piso dieron instrucciones para colocar el biombo en un ángulo casi recto. Él se situaría en uno de las 'paredes' del biombo y yo en la otra, sin vernos. Había un par de agujeros por los que debíamos sacar el pene. Yo estaba tan excitado que dudaba que llegase a durar más de un roce vuestro antes de correrme. Nos bajamos los pantalones e introdujimos nuestros penes por ese agujero.

No aguantamos mucho, nos corrimos rápido. Aparecisteis a nuestro lado del biombo, tú besaste a tu chico, y ella me besó a mi, como dándonos a entender quién le había echo sexo oral a quien...

La verdad de lo que pasó a no la supe hasta que no me despedí de ella en los servicios de la estación de tren (el polvete de despedida claro). Me contó que efectivamente solo tú se la comiste a él. Te pusiste de rodillas y empezaste a chupar. Con la mano mientras me acariciabas a mi, mientras tus compañeras de piso aprisionaban en un bocadillo a ella y la sobaban el pecho y le metían mano mientras la besaban el cuello y los hombros. Tú no pudiste resistir la tentación y dejaste de chupársela momentaneamente a él, para acariciarle con tus manos y probarme a mi. Ella dice que seguiste masajeando su pene con la mano, suave, mientras te giraste hacia mí, que hasta ahora me habías masturbado con tu mano, y sacaste la lengua, la apoyaste en la cabeza de mi pene, chupaste como un helado, introdujiste la punta en tu boca, cerrando lso labios, a continuacion introdujiste el resto del pene, y paraste... para darle paso a ella que consiguió zafarse de tus amigas y se agachó. Tú cumpliste tu palabra, el pene de tu chico no lo tocó nadie más... Ella aún tuvo que compartirme, tus compañeras de piso se turnaron para chuparme lamerme junto a ella, una excusa más para entrelazar sus lenguas con la de ella. Me contaba ella que hubo un momento en que su lengua mi pene y la lengua de una de tus compañeras se mezclaban con saliba simultaneamente mientras la otra metía indiscretamente sus dedos en los humedos recovecos que ofrecían ellas dos así agachadas.

Cuando salimos de detrás del biombo los cuatro, tus compañeras de piso hacían un 69 lésbico en el suelo. Vosotras no esperábais menos. Aproveché un momento para darte unos cuantos condones. Tu chico te empujó al sillón, abriste las piernas y él se arrodilló, le dejaste hacer, hasta que te corriste y él se recuperó, y aprovechaste que te había masturbado analmente para sentarte sobre él y follarte tú sola el culo.

Mientras tanto ella se había sacado uno de sus juguetes y me lo había prestado. Estaba tumbada en el suelo y la acariciaba. Había visto ese cuerpo a trozos, en fotos, en cam. Ahora quería verlo con detalle. Acariciar esos labios, piernas, pechos... que tantas veces había usado ella para provocarme y excitarme, solo por el echo de disfrutar viendo mis reacciones, cómo mis ojos se abrían y como la miraba. Se dejaba hacer, disfrutaba simplemente con el contacto de esos dedos tantas veces deseado y no cumplido, por cosas de la distancia. Dejé de hacerla esperar y llegué a su sexo desde las rodillas, besando y acariciando las piernas, introduciendo el juguete que me había prestado y masturbándola también analmente. Cuando me recuperé ella se puso de rodillas, con la cabeza apoyada en el suelo, en uno de sus brazos, invitándome a una doble penetración con su juguete y el mío, mientras acariciaba su clítoris.

La noche fue larga, contigo entregada a tu chico, tus compañeras entregadas la una a la otra y ella y yo entregados el uno al otro. La noche se fué entre gemidos, besos, caricias, humedades, mordiscos, chupetones, orgasmos, sexo... y así nos sorprendió la mañana.

8 comentarios:

Sofía 18 de noviembre de 2008, 23:52  

ufffff jamás había leído una peli porno, y desde luego el resultado es mucho mejor...

un abrazo

Requintera 23 de noviembre de 2008, 3:22  

identificados!
ojalá fuese real...o por lo menos se convirtiese en realidad...

Maldita inocencia 23 de noviembre de 2008, 13:09  

Jeje tus amigas sí que saben hacer fiestas eh?

Por cierto lo del platano me ha recordado a un video del youtube que me hace gracia, la cara del tío es genial:
http://es.youtube.com/watch?v=wOVzrg1yQhc&eurl=http://www.videoenlaces.com/videos_online/644/dos-parejas-y-un-platano.html

Pues eso, que me ha gustado tu relato "casi", un besazo

DesperateWishes 30 de noviembre de 2008, 18:35  

qué morbazo, por dios...
¿Cuándo preparamos una de esas?
:-D~

Casi Nadie Lo Sabe 30 de noviembre de 2008, 20:48  

Desesperate, ya hay varias voluntarias para hacerlo... solo falta el sitio y evitar los celos de las parejas!

Me alegra verte por aquí. Nos vemos! (hay que echar ese café)

ella 11 de diciembre de 2008, 16:19  

Te invito a conocer mi nuevo blog, exclusivamente de sexo.

Yedra y Yago 11 de enero de 2009, 0:29  

Wooooow, con noches así, con cenitas tan, tan, tan no hacen falta locales liberales!çUn beso
Yedra

Casi Nadie Lo Sabe 11 de enero de 2009, 15:11  

Muchas gracias por tu visita, y por tu comentario Yedra ;)

Publicar un comentario

Se ha producido un error en este gadget.
?

Esta web se publica bajo una licencia Creative Commons. Los textos son originales. Algunas imágenes han sido obtenidas de internet. En otros casos realizadas por mi. Se retirará cualquier material gráfico si es solicitado por el autor.

  © Blogger template On The Road by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP